Ruta inca hacia Machu Picchu, 3a parte: Ollantaytambo y Aguascalientes

Acompáñanos en la última parte de nuestro recorrido inca por Cusco, Pisac y Valle Sagrado. Hoy finaliza nuestro viaje con Ollantaytambo, Aguascalientes, y finalmente, ¡Machu Picchu!

Empezamos en Cusco, teniendo como meta una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo: Machu Picchu, la ciudadela sagrada inca por excelencia. Durante este camino hemos tenido oportunidad de seguir una parte importante de la huella inca en Perú (hay que recordar que el dominio de este imperio llegaba hasta Colombia, Bolivia y Ecuador).

En los dos partes anteriores de este texto nos adentramos en las calles de Cusco, conocimos el mercado de artesanías de Pisac y nos maravillamos con los escenario naturales de Valle Sagrado. Si te las perdiste o quieres volver a leer nuestras recomendaciones sobre lugares para visitar y comer, puedes hacer aquí:

RUTA INCA HACIA MACHU PICCHU, 1A PARTE: CUSCO.

RUTA INCA HACIA MACHU PICCHU, 2A PARTE: VALLE SAGRADO.

Y hoy vamos a llegar a nuestra meta, pero aún nos falta pasar por un espléndido lugar que podríamos decir que compite con Machu Picchu en cuanto a arquitectura y esplendor. Nos referimos a Ollantaytambo, también conocido como ‘la ciudad inca viviente’.

OLLANTAYTAMBO


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

En su momento de más esplendor, el imperio inca contaba con más de 30 mil kilómetros de caminos que conectaban a una población con otra, siendo Cusco la meca. No obstante, a lo largo de estos caminos existían unas construcciones llamadas ‘tambos’ que tenían como finalidad almacenar alimento en caso de escasez, así como servir de vigilancia y escudería en caso de algún ataque enemigo. De todos estos recintos, el tambo más importante fue Ollantaytambo.

El origen de Ollantaytambo


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

Existe una leyenda inca sobre el origen de Ollantaytambo. Ésta cuenta que en la época del gobernador inca Pachacutec, vivió un general muy respetado llamado Ollantay, quien estaba enamorado de la princesa Cusi Coyllur, hija de Pachacutec. A pesar de que éste era un amor prohibido porque ambos eran de distintas clases sociales, ambos sostuvieron una relación en secreto. Tiempo después el amorío es descubierto por Pachacutec, quien expulsa a Ollantay y -sin decirle a nadie- encarcela a su hija. Ya en la cárcel, Cusi Coyllur da a luz a una niña.

Ollantay cree muerta a su Cusi, por lo que decide exiliarse en la ciudad que hoy lleva su nombre: Ollantaytambo, que significa ‘el refugio o la casa de Ollantay’. Desde aquí el guerrero planea su venganza en contra de Pachacutec, el cual muere más tarde sin haber completado su misión de destruirlo, por lo que lo sucede su hijo Tupac Yupanqui.

Después de varios enfrentamientos entre las tropas del nuevo emperador inca y los seguidores de Ollantay, al final se llega a un acuerdo de paz y, después de muchos años, se reencuentran la princesa, el guerrero y la hija de ambos. Esta leyenda fue transmitida de boca en boca originalmente en lengua quechua, pero tiempo más tarde fue recapitulada en un manuscrito por Antonio Valdés, y luego impresa en un libro en 1857. Actualmente se le considera la primera obra literaria en quechua.


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

Conjunto arqueológico de Ollantaytambo


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

Situado a aproximadamente 1 hora y media de Machu Picchu en coche y a dos horas en tren, la pequeña ciudad de Ollantaytambo es una parada obligada para quienes están siguiendo la huella inca. La antigua ciudad se divide en dos partes: por un lado están las ruinas arqueológicas que aún se conservan hoy en día y a las que pueden subir los visitantes. Aquí es donde se almacenaba la comida y se llevaba a cabo la vida religiosa y política. En pocas palabras, se dice que éste era un espacio político-religioso-administrativo.

Hay que recordar que los incas estaban muy en contacto con la naturaleza y adoraban a las montañas, por lo cual no es de extrañarse que sus templos religiosos los construyeran en lo alto, para que hubiera más acercamiento a la divinidad. Por eso aquí encontramos el Templo del Sol.

Por otro lado, en la parte de abajo está el pueblo de Ollantaytambo. Cuenta con callecitas empedradas y folclóricas donde hay un pequeño mercado de artesanías, así como pequeños bares y restaurantes con comida típica peruana. Anteriormente, como es ahora, aquí vivía el resto de la población de Ollantaytambo.


*Fotos: Montserrat Arcos Romo.

En la época de la conquista española, Ollantaytambo fue una de las fortalezas que más resistió gracias a su gobernante Manco Inca, el cual se dice que fue responsable de borrar algunos de los caminos incas a otras ciudades como Machu Picchu, razón por la cual permaneció ‘oculta’ mucho tiempo después de la conquista española.


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

¿Cómo llegar a Ollantaytambo desde Cusco; cuánto cuesta la entrada a la Zona Arqueológica de Ollantaytambo; cuánto cuesta un guía?

Cómo llegar:

* En camión desde Cusco: salen de la calle de Pavitos, a 15 minutos caminando de la Plaza de Armas y cuesta aproximadamente 15 soles el colectivo.

* Un guía en promedio cuesta 60 soles la hora y vale mucho la pena tomarlo para realmente entender qué pasó allí y la relevancia del lugar para el imperio inca.

*En tren puedes tomar la estación de Poroy (en Cusco) y llegar a la estación de Ollantaytambo. De Cusco a Ollantaytambo en tren son dos horas y una más si quieres llegar hasta Machu Picchu. Más información: Peru Rail.

* ¿Cuánto cuesta entrar a la zona arqueológica? Son 70 soles por adulto y 35 a los estudiantes.

Definitivamente lo que más vale la pena de Ollantaytambo son las ruinas arqueológicas, sin embargo enfrente de éstas se encuentra el Monte Pinkuylluna, el cual fue un camino inca que en la actualidad pueden recorrer los turistas. Así que si tienes tiempo, vale mucho la pena hacer el recorrido, que no es fácil y definitivamente es indispensable tener buena condición física, pero si te animas, vale mucho la pena, además, el ascenso a la montaña es gratis.


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

¡NOS VAMOS A MACHU PICCHU!


*Foto: Montserrat Arcos Romo.

De Lima a Cusco; de Cusco a Valle Sagrado; luego Pisac y Ollantaytambo. No ha sido un camino corto, pero definitivamente ha valido la pena. Es momento del gran encuentro con Machu Picchu.

Si te tomaste toda la tarde para visitar Ollantaytambo, lo más recomendable es que pernoctes allí para que descanses un poco y, ya descansado y fresco, a la mañana siguiente emprendas el viaje hacia Aguascalientes, el poblado que queda a las faldas de Machu Picchu.


Lugar: Aguascalientes. *Foto: Montserrat Arcos Romo.

En Ollantaytambo hay varias opciones para pasar la noche que se adaptan a los diferentes bolsillos, sin embargo en el poblado de Urubamba, a una hora de Ollantaytambo, hay un sitio que es una verdadera experiencia en cuanto a hospedaje. Su nombre es Tambo del Inka y su construcción es a modo de lodge, pero de lujo.


*Fotos: Sitio Oficial Tambo del Inka.

Es un lugar increíble por varias razones como sus tratamientos insignia del spa o su arquitectura que te hace sentir como en una gran cabaña acogedora, pero las tres principales son:

1. Su ubicación: es decir, estás rodeado de la Cordillera de los Andes, por lo que el lugar emana una energía bárbara y cuenta con una vista espectacular.


*Foto: Sitio oficial Tambo del Inka.

2. Cena Pacha Manca: el hotel cuenta con talleres de cocina para los huéspedes, pero lo que definitivamente es una experiencia gastronómica es su Pachamanca, que es un tipo de comida típica andina en la que la comida (maíz, carne de cuyo, pollo, etc) se cocinan bajo tierra, al estilo barbacoa de México. Te platicamos más de este platillo aquí:

13 PLATILLOS TÍPICOS Y BEBIDAS QUE DEBES PROBAR EN PERÚ.


*Fotos: Montserrat Arcos Romo.

3. Éste es el único lugar de hospedaje que cuenta con su propia estación de tren privada que va hacia Machu Picchu. Es decir, el Peru Rail pasa aquí por los huéspedes del lugar, lo cual resulta muy conveniente porque te quedas a dormir, y al día siguiente sólo tienes que caminar un poco para emprender tu expedición hacia Machu Picchu. Más información: Tambo del Inka.

AGUASCALIENTES Y MACHU PICCHU

Ya sea que te vayas en tren, en camión o en auto, de cualquier forma tienes que llegar a Aguascalientes, que en tren está a una hora de la estación de Ollantaytambo. De allí habrá que tomar unos autobuses especiales para subir a la entrada de la ciudadela inca.


*Lugar: Aguascalientes. Foto: Montserrat Arcos Romo.

Para saber cuánto cuestan estos camiones, dónde tomarlos y qué otras cosas puedes hacer en Aguascalientes, cuando estés de regreso de haber visitado Machu Picchu, te invitamos a leer:

MACHU PICCHU PARA DUMMIES: GUÍA DE VIAJES PARA PRINCIPIANTES, 1A PARTE

MACHU PICCHU PARA DUMMIES: GUÍA DE VIAJES PARA PRINCIPIANTES, 2A PARTE



*Lugar: Machu Picchu. Foto: Montserrat Arcos Romo.

Más información sobre éste y otros destinos en Perú: Mundo Joven y Perú Travel.

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