Regiones vinícolas importantes que debes visitar en Arizona

Sí, Arizona es mucho más que el Gran Cañón. Tiene varias regiones donde se hace vino, pero éstas son las más reconocidas. Conócelas

Aunque la industria del vino en Arizona tiene sus raíces en la década de 1600, la escena vinícola del estado ha sido aclamada hasta hace muy poco con variedades nativas del sur de Italia y de Francia. Actualmente se produce vino en varias ciudades a lo largo de todo el estado del Gran Cañón; en ellas, se han formado senderos que no están destinados a los excursionistas, sino a los enófilos.

A continuación, te presentamos las tres regiones principales que han puesto a Arizona en el mapa de la viticultura, junto con algunas recomendaciones de las bodegas que pueden ser exploradas en estas zonas:

VERDE VALLEY


*Foto: Istock.

Con sus formaciones de arena rojiza, dignas de una portada en National Geographic, así como sus supuestos vórtices de energía mística, Sedona es uno de los epicentros del turismo en Arizona.

Este punto resulta formar parte de una amplia red de ciudades al norte del estado, cuyas tierras volcánicas e inviernos suaves proporcionan las condiciones ideales para el cultivo de uva Merlot, Chardonnay y Cabernet Sauvignon de gran calidad.

Hace casi una década, el Wall Street Journal reconoció el potencial vinícola de la región y hoy en día, Sedona, así como las ciudades vecinas de Cottonwood, Jermoe, Clarkdale y Cornville (también conocida como ‘Little Napa’) son el hogar de un puñado de viñedos y una docena de salas de degustación, que forman el área denominada ‘Valle Verde’.

Recomendaciones para visitar y probar los vinos de la región de Verde Valley:

1. En los viñedos Alcántara, en la ciudad de Cottonwood, Bárbara Predmore y su esposo Bob han plantado más de 13 mil vides, que abarcan una docena de variedades de uva. Cuentan con una sala de degustación, que es parada obligada entre los kayakistas locales. Puedes llegar seco o mojado, después de hacer kayak, a probar una muestra de cinco vinos por $10 dólares.


*Foto: Istock.

2. Las bodegas Cadaceus están ubicadas a gran altitud, en las laderas de las colinas al sureste de Jerome. Ahí es en donde Maynard James Keenan, vocalista de la banda Tool, ha sembrado una gran variedad de uvas desde 1995.

Las bodegas producen 4,500 barricas anuales y en su sala de degustación -que se encuentra en la calle principal de esta pintoresca ciudad y abre todos los días; incluso en Navidad- podrás probar vasos de cosechas descaradamente nombradas, como Chupacabra Rosa y Shinola.

2. En las bodegas de Page Springs, situadas a menos de 20 minutos al sur del centro de Sedona -uno de los destinos preferidos para el turismo de lujo- podrás disfrutar de la suntuosidad de la ciudad, sin afectar demasiado a tu cartera.

Los fines de semana, por $27 dólares por persona, podrás recorrer una pequeña parte de los más de 22 mil metros cuadrados de viñedos plantados por el enólogo Eric Glomski. El clima del área es similar al del Mediterráneo y el suelo alcalino, se presta para cultivar naturalmente vinos similares a los que se producen en el valle del Ródano, así como vinos Traminette y Syrah. También ofrecen clases de yoga y masajes.

WILLCOX


*Foto: Istock.

Su tierra solía ser estéril, pero a partir de los ochenta y durante los noventa, los empresarios de la industria vinícola se dieron cuenta de que el clima cálido y la elevación de esta región, así como la composición arenosa de su suelo, proporcionaba condiciones similares a las que existen en Argentina y el sur de Francia.

Hoy en día, tres cuartas partes de las uvas cultivadas en Arizona provienen de Willcox y sus alrededores, conocidos como Sulphir Spirngs Valley. Los propietarios de los viñedos de esta región, le han sabido sacar provecho a la creciente reputación del área y han creado una zona comercial en el centro de la ciudad, haciendo posible que se puedan realizar diversos tours para catar vinos a pie.

Recomendaciones para visitar Willcox:

1. La sala de degustación del viñedo de Carlson Creek, con su cerca blanca y su look campestre, son un claro indicativo de que este es un negocio familiar. El ex piloto de la marina, Bob Carlson, creció rodeado de granjas y con el apoyo de su esposa Liz y sus tres hijos mayores convirtió su amor por la cosecha en un prolífico negocio. Sus cultivos se expandieron de 3 a 18 hectáreas entre 2009 y 2014 y por $7 dólares la copa, puedes probar sus vinos de jueves a domingo.

2. Las raíces del viñedo Keeling-Schaefer se encuentran técnicamente en California. Las vides son llevadas a Arizona un año después de ser cultivadas en el Estado Dorado. Más de 20 de los vinos de Keeling-Schaefer han sido calificados por Wine Spectator y tres de ellos han alcanzado un 89 (una de las calificaciones más altas para un vino de Arizona).


*Foto: Istock.

Las degustaciones se llevan a cabo por $7 dólares, en el histórico edificio del Willcox Band and Trust, que data de 1917. El Fundador, Rod Keling y su esposa Jan vivieron en esta sala de degustación, mientras su villa en el viñedo se encontraba en construcción.

3. Los viñedos Flying Leap cuentan con dos áreas en crecimiento: un pequeño viñedo escondido cerca de Elgin y una gran parcela en el condado de Cochise, cerca de Willcox. Las uvas rojas añejan en barricas de roble, mientras que los vinos blancos son fermentados en frío y maduran en acero o madera, dependiendo de su temperamento.

En su sala de degustación, que tiene un siglo de antigüedad, podrás probar muestras de Tempranillo y Garnacha.

SONOITA / ELGIN


*Foto: Istock.

Sonoita es el primer y único lugar en Arizona que cuenta con la designación de ‘Área Vítícola Americana (AVA)’, por lo que se encuentra encabezando el marcador de este juego. Junto con el pequeño pueblo vecino de Elgin, mantiene prósperas sus uvas a una elevación de entre 1.300 y 1.500 metros, lo que hace que estos viñedos sean de los más altos en todo el país.

La designación AVA es muy apreciada por los aficionados al vino y en esta región, lo es aún más; ya que, en un principio el terreno era considerado poco apto para la siembra de uvas. A la fecha, en Sonoita / Elgin se extiende una ruta de aproximadamente doce viñedos, cada uno con su propia sala de degustación.

Recomendaciones para visitar y degustar el vino de Sonoita y Elgin:

1. El experto en viticultura Kief Joshua Manning es conocido localmente como el ‘cultivador verde’. En los viñedos Kief-Joshua se produce lo más parecido a un vino orgánico. Dejaron de usar pesticidas y herbicidas en 2006 y ahora cuenta con casi mil kilómetros cuadrados de cultivos en Elgin y Willcox.

 

Su sala de degustación es de estilo gótico italiano y tiene vista a las montañas de Sonoita. Se pueden organizar degustaciones privadas o solicitar recorridos en los que por $8 dólares podrás probar Tempranillo, Sauvignon Blanc, Zinfandel y otros vinos, además de que el precio incluye una copa de recuerdo (Si deseas llevar tu propio vaso, solo tendrás que pagar $5 dólares por la degustación).


*Foto: Istock.

 

2. El viñedo Callaghan pasó a formar parte de las ligas mayores, cuando su productor fue invitado a llevar sus vinos a la Casa Blanca. Según Kent Callaghan, fundador del viñedo, su enfoque de elaboración de vino es decididamente simplista y sin artilugios. El lugar para degustar sus vinos es igual de sencillo y los fines de semanas puedes pagar $10 dólares (que incluyen una copa de regalo), para degustar sus mejores vinos; e inclusive, es muy probable que conozcas al mismísimo Callaghan en persona.

3. En Dos Cabezas, Wineworks se toman muy en serio aquello de ‘dos cabezas piensan mejor que una’. En este caso, dos viñas son mejores que una, por lo que los vinos rojos y blancos de Dos Cabezas, se cultivan en dos regiones distintas: unos se producen en Cochise County, mientras que los otros en Sonoita. En su salón de estilo rústico se pueden degustar vinos tintos, rosados y espumosos.

*Más información sobre estos y otros sitios para visitar en Arizona: Visit Arizona.

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