Misionero recargado: tips para mejorar esta postura clásica

Para muchos la postura del misionero es la práctica sexual por excelencia. ¿Quieres mejorarla?

La postura del misionero es la más habitual y preferida por hombres y mujeres. La conoces, se trata de aquella en la que el hombre se coloca arriba de la mujer. En algún momento de la vida, todos (o casi todos) llegan a  experimentar esta postura.  Muchos la asocian con lo clásico, conservador y hasta aburrido. Pero ha llegado la hora de redimir el misionero porque también encierra placeres y porque no merece ser evitada sino maximizada.

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¿Cómo disfritar al máximo la postura del misionero?

De acuerdo con  ‘The Journal of Sexual Medicine’, ésta es la posición favorita del 33% de las mujeres, y no porque no conozcan opciones, sino porque tiene muchas ventajas que debes aprovechar. Estos son unos tips sencillos, pero necesarios, que debes tener en cuenta al realizar la postura del misionero:

  • Mírala a los ojos: Una de las mayores ventajas de la postura del misionero es que pemite un contacto directo, cara a cara. En estos instantes los amantes pueden mirarse a los ojos y sentir su atracción más allá del acto sexual. Observa y deleítate con sus reacciones, su difrute, su gozo.
  • Acaricia su cuerpo: Ambos pueden acariciar rostro, pecho (pectorales), cuello y hombros con faciliad. La clave para que esta posición no se convierta en aburrida es NO centrarse en el coito y darle mucho más protagonismo al jugueteo entre ustedes.
  • Palabras sucias al oído: Aprovecha que están de frente para susurrarle palabras eróticas. Una mordida leve de oreja y ‘coges bien rico’, por ejemplo, la encenderán de inmediato. Mujeres: No teman decir lo que sienten. Expresen lo que les gusta y si quieren más fuerte, lento, profundo o corto. ¡Hablen!
  • Estímulo profundo: El hombre tiene el control de la situación y puede variar los movimietos. Si bien es cierto que la mujer no tendrá tanto roce clitoridial, éste se compensa con la estimulación vaginal. Pueden complementar con algún vibrador para estimular el clítoris simultáneamente. Otra opción es la masturbación, quedará suficiente espacio para que ella se masturbe o el hombre también puede ofrecer estímulo extra al clítoris de su pareja.
  • Almohada en la pélvis: Este recursos es muy bueno. Coloca una almohada debajo de la cadera de tu mujer para que la pelvis quede levantada. Con esto habrá más contacto con tu suelo pélvico y el estímulo del clítoris será mayúsculo. También puede ella simplemente levantar la pelvis, pero será mucho más cómodo si la ayudas con algún soporte.
  • Ella sentirá tu peso: A muchas mujeres les encanta sentir el peso del hombre sobre ellas, Ve paulatinamente y pregunta a tu pareja si le agrada. Hay muchas otras féminas a las que la sensación de asfixia les resulta molesto. Sé atento con las sensaciones de tu mujer.
  • Nada de estatuas: Que el hombre tenga el control no significa que la mujer deba quedarse inmóvil, como estatua. Para aumentar el placer femenino es básico que ella eleve su pelvis o también ayude con movimientos rítmicos arriba y abajo en la misma sintonía que los vaivenes masculinos.
  • Variedad en la postura: Pueden jugar con las diferentes variantes que ofrece esta postura. Piernas de ella arriba, dobladas, al pecho, apoyadas en la cama y elevando la cadera… En cada variante hay sensaciones diferentes. ¡La postura del misionero también invita a probar!

 

 

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