Cómo hablar de sexo con mi hija

Cómo hablar de sexo con mi hija
Foto: Istockphoto
La sexualidad de las mujeres está llena de mitos y dudas sobre todo en la adolescencia, ¡mira cómo resolver las preguntas de tu hija!

No he conocido a ninguna mamá que no se aterre con la llegada de la adolescencia de sus hijos, pero cuando son niñas, al parecer todo se revoluciona y surgen un montón de sentimientos porque nuestra bebé se está convirtiendo en mujer y dudas de cómo podremos resolver sus propias dudas sobre sexo y su sexualidad. Estos consejos te ayudarán a acompañarla en esta crucial etapa de su vida.

Construye su confianza en ti. Lo mejor es sembrar confianza desde los primeros años de su vida, así, cuando llegue a la adolescencia en la que a veces ni ella misma se entiende podrás ser su apoyo para que te platique sobre sus inquietudes o simplemente te ayudará a mantener su espacio y tiempo que necesita para ajustar sus emociones.

Recuerda ser empática con ella. ¿Recuerdas cómo fue tu adolescencia? ¡Ese es el primer paso! Recordar qué fue lo que te gustó, qué era lo que te preocupaba, cuáles eran las dudas que tenías, cómo fue la relación con tu propia madre. Esto te ayudará a construir la relación que creas más conveniente con tu propia hija, y hacer lo que a ti te hubiera gustado.

Dale información. Sus dudas se despejarán con información, es cierto que en la escuela aprenderá todo lo relativo a las partes del cuerpo y sus órganos reproductores, pero desde un punto de vista anatómico y biológico, ¡como si fuera un mecanismo! Trata de hablarle más desde tu experiencia con naturalidad, seguridad y claridad; nombra a cada parte del cuerpo por su nombre para evitar se sienta avergonzada de su propio cuerpo.

Respeta su cuerpo. El ejemplo tiene más fuerza que las palabras. Debe percibirte como una mujer que cuida su cuerpo y se ama tal y como es, incluso con esa ‘pancita rebotona’ que no logras quitar por más ejercicio o dietas que hagas. Evita criticarte a ti misma o a otras mujeres por su físico, ¡jamás la critiques a ella!, podrías lastimar seriamente su autoestima. Debe comprender que cuidar tu dieta o hacer ejercicio es por mantenerte saludable y no por alcanzar un ideal estético. Recuérdale que es mucho más que una talla, importa mucho más su ser interior, como sus sentimientos y su intelecto.

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Mantente abierta. Si tu hija percibe que existen temas que te incomodan es probable que después no quiera compartir contigo sus inquietudes. Evita frases como: “de eso no se habla” o decirle que después lo comentan y jamás llega el momento adecuado. Gánate a pulso el interés de tu hija por compartir sus emociones y sentimientos contigo y así tendrás el privilegio de ser su confidente con quien además tiene un aprendizaje real de la vida.

Los expertos aseguran que nunca es tarde para corregir tu relación con tus hijos, hablando con sinceridad y apertura serás un espejo para que ellos hagan lo mismo contigo.

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