El placer de la próstata, ¡fuera mitos!

Vamos a desmitificar el placer de la próstata. ¿Será verdad que es un interruptor de placer?

El placer de la próstata. ¡Qué título tan fuerte! Seguramente con sólo leerlo viene a tu mente de inmediato una sensación de rechazo. Y es que de la próstata se ha dicho mucho: que si es de gays, que si es una zona prohibida, que si se siente bien, pero puede ser doloroso. Tratemos de desmitificar el placer de la próstata.

 

Desmitificando el placer de la próstata

 

A la próstata le llaman popularmente el punto G masculino (aunque en realidad lo clasifican como punto P), un ‘interruptor de placer‘ poco explorado por los hombres, pero que puede ser fuente de increíbles orgasmos.

Es cierto, se trata de un área de gran sensibilidad y hay una explicación científica del por qué resulta tan rico su estímulo. Si bien es cierto que no hay que satanizarla, tampoco debemos subirla en un pedestal y pensar que es un interruptor mágico y automático de orgasmos múltiples masculinos (puede ser, pero para que eso sucede requiere que sea trabajada con cuidado y paciencia).

Antes de desmitificar el placer de la próstata, es importante que conozcamos un poco de su funcionamiento. Vayamos por partes:

 

Para qué sirve la próstata


La próstata es una glándula masculina cuya función es producir un líquido que, junto con los espermatozoides, el fluido de la vesícula seminal y el líquido de la glándula bulbouretral, forman el semen. También es la responsable del cierre de la uretra durante la eyaculación y el cierre de los conductos seminales durante la micción de orina.

Cuando un hombre llega al orgasmo existe un punto de no retorno, ahí saben perfectamente que pronto vendrá la eyaculación. Conforme el orgasmo asciende y va llegando a su pico, el placer físico del clímax viene con él. En este punto de no retorno la eyaculación ha comenzado ya.

Para identificar el punto de no retorno, presta mucha atención a tus sensaciones durante la masturbación, así te será más fácil identificar el momento en el que no puedes echar marcha atrás a la eyaculación.  Es como si un canal interno succionara, esa es la sensación que debes tener en cuenta para identificar el momento en el que te vas a venir.

[NO TE PIERDAS: El pene perfecto para las mujeres]

 

Placer prostático

 

La próstata es fundamental para conseguir el orgasmo. Funciona para mantener un depósito de almacenamiento esponjoso de semen, lleno y listo para la acción. Es una bolsa que se autosuministra de potencial líquido gracias al estimulo erótico. Cuando se produce el orgasmo, la bolsa se contrae y expele el semen, es como si le dieran un apretón, se expulsa el contenido en la uretra para ayudar a movilizar el ejército de espermas y así conseguir la fecundación (ley natural de preservación de la especie).

Los receptores de presión de la próstata se encargan de mandar un mensaje al cerebro que dice ‘estamos recibiendo un abrazo’, y esa es la sensación física que los hombres perciben como la puerta de entrada a la descarga orgásmica. La presión sola no es en sí misma placentera, pero es lo que regularmente se asocia con el placer. Es decir, la presión física aplicada a la próstata es lo que los hombres sienten como el punto de no retorno para conseguir el orgasmo. En otras palabras, cuando el hombre está a punto de venirse, gran parte de lo que siente es el apretón a su próstata.

Ahora bien, si se aplica una presión directa a la próstata, con el dedo, algún masajeador de próstata u otro objeto, es posible simular la sensación producida por contracciones del músculo liso durante el orgasmo. Masajear la próstata puede sentirse como una eyaculación ininterrumpida que dura mientras el masaje continúa. Se trata de una forma de llegar a la meseta de placer sin la acumulación normal necesaria del ciclo sexual. En palabras más o palabras menos, es trampa.

 

[TAMBIÉN TE RECOMIENDO: Punto P, la zona del clímax masculino]

¿Te atreverías a descubrir el placer de la próstata?

 

Primero no lo veas como algo malo, sino como un elemento más de tu sexualidad. Si te sientes cómodo y quieres experimentar, adelante. Platícalo con tu novia o utiliza los múltiples juguetes eróticos fabricados para tal fin. Muchos hombres creen impensable alcanzar el clímax sin un estímulo mayúsculo en el pene, pero es posible.

Es un trabajo lento que requiere paciencia, pues no es recomendable que de buenas a primeras se introduzca algún objeto por el ano. Tiene que ir poco a poco y con suficiente lubricante. Ahora bien, si no te laten este tipo de juegos? ¡tampoco hay problema! Recuerda que lo importante de la sexualidad es hacer lo que te haga sentir bien, de mutuo acuerdo con la pareja y con responsabilidad.

SHARE
Comenta ahora

TE PUEDE INTERESAR

PUBLICIDAD